Facilitar a los Alumnos su proceso educativo, inspirados en nuestra propuesta educativa; logrando con ello, desarrollar alumnos líderes,  en un ambiente de amor, libertad y respeto a las diferencias enriqueciendo  la conciencia integral que les permita valorar, comprender  y transformar el mundo en el que  viven. 

Puesto que las necesidades educativas de estas nuevas generaciones han cambiado y que nuestro mundo evoluciona diariamente y lo que en un momento sirvió para facilitar el aprendizaje de generaciones venideras hoy ya no puede ser usado en su totalidad, podemos afirmar que el intelectualismo en la educación implica la creencia de que en la escuela se debe desarrollar principalmente el aspecto intelectual del individuo y restarle importancia al desarrollo emocional del estudiante, muchos de nosotros, alguna vez pudimos haber sufrido, la burla, el rechazo o la marginación, dentro de un aula y quizás si fuimos capaces de aportar alguna idea original esta fue etiquetada con una mala calificación, lo que hizo que aprendiéramos a limitar nuestras propuestas y hacerlas similares a las de nuestros compañeros o de acuerdo al gusto y necesidad de la persona que califica y que tiene el poder dentro del aula: El Maestro.

Nuestra institución educativa en búsqueda constante de la mejora continua y la innovación se permite iniciar un proceso de desarrollo secuencial en el que la ruptura de los viejos paradigmas de la educación tradicional constituyen un reto constante, con el único objetivo de aportar un mejor desarrollo de los seres humanos que inician un proceso de crecimiento y enriquecimiento intelectual – emocional. Dicho proceso funciona para Facilitadores – Padres de Familia y Alumnos en conjunto, ya que el Facilitador es un sujeto que aporta experiencias de aprendizaje para la vida y de por vida.